domingo, 27 de octubre de 2013

Pido perdón a la víctimas...

Como española que soy y que me siento, estoy asistiendo a un espectáculo bochornoso. 

Nuestra historia ha marcado que tengamos muchos a quienes llorar, unos asesinados por un régimen dictatorial y otros asesinados por una banda terrorista, ambos despropósitos representados por Franco y ETA, triste historia la nuestra.

Quienes lloran a unos, no ven sus similitudes con los que lloran a los otros, les arrebataron familiares y amigos por ideologías extremistas, tan contrarias ellas como iguales sus resultados.

Heridas abiertas, sangrantes, dolorosas, que quienes dirigen este país se empeñan en no cicatrizar por motivos que no alcanzo a entender.

Y así, cuales almas malditas, cegadas por el dolor y el odio, no se dan cuenta de que al final, por un motivo o por otro, aquí los únicos que han perdido todo, han sido quienes descansan bajo la tierra de esta España nuestra, de todos.

Anclados en el pasado, dejando a los fantasmas vagar a sus anchas, mientras unos no deseen la justicia para con los otros, seguiremos en una tierra dividida...

Pido perdón a las víctimas, que más allá del bien y del mal ya, deben estar llorando por nosotros...

miércoles, 16 de octubre de 2013

Personas e ideologías que se desvanecen ante un interés personal...

De nuevo, una discusión en Twitter me trae hasta aquí, esos 140 caracteres se quedan bastante cortos a veces...

Los Bardem se proclaman abiertamente de izquierdas y participan en reivindicaciones de manera activa contra medidas del Gobierno del PP. Sin embargo, llega el momento de mirar por su economía particular y se acogen por completo a la nueva legislación de los ERE (fruto del PP), más favorable para el empresario, perjudicando notablemente a sus trabajadores. Puede parecer incoherente y contradictorio desde el punto de vista de la ideología.

Cristina Cifuentes, Delegada del Gobierno en Madrid, de derechas y del PP. Apoya abiertamente la sanidad privada. Sin embargo, tiene un accidente, los servicios de emergencias la trasladan a un hospital público donde se quedará, incluso después de estar consciente, y hasta su recuperación. Efectivamente, también puede parecer incoherente y contradictorio desde el punto de vista de la ideología.

Yo particularmente, solo veo a un empresario que va a intentar sacar el mayor beneficio que la ley le permite y a una herida que elige lo que normalmente es lo mejor, seguir con el mismo médico y en las mismas instalaciones donde han empezado a tratarte.

La experiencia demuestra, una vez tras otra, que las personas, a la hora de la verdad, eligen lo mejor para ellas, es una ley natural, se proclamen de la ideología que se proclamen y arremetan en lo que arremetan contra la ideología contraria.

Y esa es la razón por la que a mí me da exactamente igual el discurso político de cada uno y solo me fije en cada hecho por separado y si es legal y coherente o no con su condición como persona y sus intereses, no en si choca o contradice lo que se supone que debe ser por haberse autocalificado de izquierdas, de derechas o de centro.

La ideología es eso, del mundo de las ideas, y en el mundo de las ideas todo es blanco o negro, pero la realidad es otra cosa, existen los grises y los matices y, al final, es a la que nos enfrentamos en cada decisión que debemos tomar.

Y como siempre, ésto solo es una explicación de cómo soy y porqué, sin valoración, ni comparación con el resto, cuyas posturas y formas de ser respeto ya sean igual, similares o totalmente distintas a la mía, tan solo es el prisma desde el que prefiero mirar el mundo que me rodea.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Santos Ángeles Custodios (2 de octubre de 2013)

Llegó a casa, dejó las llaves en el sitio de costumbre cerrando la puerta tras de sí, era de madrugada, la jornada se había alargado...estaba cansado.

Con el pijama puesto y dispuesto a tirarse en la cama, se echó una última mirada en el espejo...Se podía ver en su rostro la nueva huella que lo presenciado esa noche dejaría albergada en su alma, una más...ya empezaban a pesar.

Entonces recordó la cara de alivio y gratitud de esa pareja, la pequeña sonrisa que, entre miedo, dolores y nervios, le dedicaron cuando se despidió dejándolos en manos de los servicios médicos, sabiéndose por fin a salvo...

Se tumbó y, una noche más, encontró el sueño consciente de que era su destino, que había nacido para ello, que lo llevaba en la sangre. Hacía tiempo que se había convertido en un ángel custodio.

Con todo mi cariño y sobre todo respeto para quienes hoy celebráis vuestro patrón y, con vuestro trabajo y anteponiendo nuestra seguridad a la vuestra, hacéis de este país un lugar mejor.

Feliz día.