sábado, 30 de marzo de 2013

Escraches a 360º


"Escrache": dícese de la acción de señalar públicamente a la autoridad que con su acción u omisión ha provocado una situación que ha desembocado en una alarma social.

España: La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) comienza a llevar a cabo "escraches" delante de lugares de trabajo y domicilios de Diputados del Partido Popular (PP).

Opinión pública: Cómo para todo hay opiniones para todos los gustos. Gente que apoya incondicionalmente esta reivindicación, personas que no se decantan y gente que está totalmente en contra de los "escraches".

Línea temporal reciente de la PAH: En 2009 nace la PAH con sede en Barcelona (legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero). En 2010 comienzan las primeras acciones denominadas "Stop Desahucios". En ese mismo año, trasladan una propuesta de modificación de la Ley Hipotecaria que fue rechazada por los dos partidos mayoritarios, PP y Partido Socialista Obrero Español (PSOE). En 2011, comienzan la tramitación de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que se ve retrasada por decisión de la Mesa del Congreso, no pudiéndose comenzar la recogida de firmas hasta el año 2012. Finalmente, en 2013 se presenta la ILP en el Congreso y es admitida a trámite.

Línea temporal reciente de la situación hipotecaria en España: Explicación simple de lo que se ha denominado la burbuja inmobiliaria. Hoy compras un piso por X € y mañana puedes venderlo a precio de mercado por 2X € o más. A este fenómeno dieron pie una modificación de la Ley del Suelo (legislatura de José María Aznar), unos intereses muy bajos para préstamos hipotecarios marcados por la Unión Europea (UE) y la concesión "a diestro y sinistro" de hipotecas de alto riesgo (condiciones muy someras que no garantizan que el deudor pueda hacer frente a los pagos a medio o largo plazo) por parte de las entidades financieras que, al mismo tiempo, se endeudaban con entidades extranjeras para poder anticipar el dinero de los préstamos.

No hace falta saber de economía para ver que los beneficiados con la burbuja inmobiliaria eran los urbanizadores, los constructores, aquellos que tenían dinero suficiente para comprar y vender al poco tiempo especulando y los bancos.
Pero como pasa con todas las situaciones insostenibles, la burbuja inmobiliaria estalló por la incipiente crisis y porque la oferta superaba con creces la demanda inmobiliaria.

La crisis provoca que suban los intereses y el número de desempleados y que bajen los precios de las viviendas.
Toda esta situación se dio con el beneplácito de los sucesivos gobiernos españoles PP y PSOE.

La gente comienza a quedarse sin trabajo y tiene que elegir entre que su familia coma o pagar la hipoteca. De poco sirve que pagues la hipoteca si mueres por inanición.

De esta manera, es fácil llegar a la conclusión de que cuanto más profundidad alcanza la crisis, más empleo se destruye y menos recursos están disponibles para la clase media y media-baja, en consecuencia, aumentan el número de desahucios.

Un préstamo hipotecario todos sabemos en que consiste, aún así, lo explico de manera tal vez excesivamente simple, la garantía de un préstamo de estas características es el inmueble en sí, solo en los casos en que el riesgo no era alto, sino infinito se pedían avalistas externos.

Lo más importante de toda esta situación es que cuando las letras dejan de pagarse, el banco en cuestión ejecuta el desahucio una vez cumplidos los trámites previos. Se hace una liquidación de la deuda y, ahora viene lo mejor, el inmueble no cubre esta deuda.

Los efectos inmediatos son que si hay avalista el banco se queda con la vivienda y embarga al avalista y que si no lo hay, el desahuciado se queda sin vivienda y con buena parte de la deuda.

Es decir, la entidad financiera, a pesar de su mala praxis consentida por instituciones como el Banco de España, eso sí, no asume ni un ápice de responsabilidad y mucho menos carga con ningún tipo de riesgo.

Desmontado opiniones: Las reivindicaciones de la PAH comenzaron en el año 2009 y han continuado hasta la fecha, es decir, comenzaron con el Gobierno del PSOE y se han extendido hasta la actual legislatura del PP, no son una asociación partidista.

Sus reivindicaciones no persiguen que la gente no sea desahuciada, sino que el inmueble cubra la deuda (dación en pago), entre otras.

En ningún momento, hasta ahora, han realizado ninguna acción violenta, siempre han sido pacíficas. Su desobediencia civil no es gratuita. Es una medida desesperada ante una injusticia social, no solo consentida, sino avalada por quienes ostentan el poder y la capacidad para cambiarla.

Llevan cuatro años pidiendo una reforma de la Ley Hipotecaria que termine con esta situación, intentado de forma pacífica remover la conciencia de quienes protegen a los bancos por encima de la protección a los ciudadanos, luchando con todas las posibilidades legales y democráticas que nuestro ordenamiento jurídico contempla (tampoco son muchas) y lo único que han obtenido han sido omisiones y silencio por parte de los poderes públicos.

La última de sus campañas, los "escraches" puede enmarcarse dentro de la desobediencia civil, aún así, se realiza de forma pacífica.

Y ahora sí, el Gobierno por fin ha movido ficha al respecto, ha dado instrucciones explícitas para que aquellas personas que participen en los "escraches" sean identificadas, multadas, llegado el caso, y detenidas si cometiesen un delito.

La desobediencia civil pacífica la podemos llevar a debate si queréis, podemos preguntarnos dónde están los límites que separan acciones reivindicativas legales, de actos constitutivos de falta o delito.

Pero si algo no se puede discutir es que los mecanismos democráticos de participación ciudadana en la vida política de este país se reducen a ir a las urnas cada cuatro años, a depositar una papeleta con el nombre de personas que se supone van a ejercer como representantes de la soberanía popular.

Yo, por ser funcionaria, hoy por hoy, mañana ya veremos, tengo un sueldo cada final de mes, por lo que mis luchas para que este país avance democráticamente, con unos altos cargos menos protegidos y una participación ciudadana más cuantiosa, real y efectiva son pacíficas, legales y democráticas, puedo esperar y seguir trabajando para que en las próximas elecciones se produzca un verdadero cambio político, social y económico sin acercarme al borde de la delgada línea que separa lo lícito de lo ilícito.

Pero eso, no me impide ver que más de cinco millones de parados y más de quinientos desahuciados al día, tal vez no puedan esperar a que ese cambio se produzca democrática y legalmente hablando dentro de cerca de tres años, los últimos, están en la calle, con una deuda que les impide empezar de cero.

360º siempre son necesarios para valorar todo en su justa medida.